Este año, hemos tenido el privilegio de poder unir medicina, cine y danza en la 2.ª misión quirúrgica al Chad.
El Dr. Marc Garcia-Elias con el equipo quirúrgico del Chad, Fina Sensada para documentar la misión, y Nacho Duato para ofrecer en rehabilitación, en el movimiento consciente en reeducación de la marcha.
2ª EXPEDICIÓN QUIRÚGICA A DOBA (LA MISIÓN)
Este año, la misión quirúrgica en Doba se ha complementado con la misión de sensibilización y formación de personal del hospital colaborador y la presentación oficial de la misión al delegado del Ministerio de Salud de la zona.
Miembros de la Fundación se han reunido con el Dr. Ali Soumaine Baggar, delegado de salud pública del Ministerio de Salud del Logón Oriental en para darle a conocer nuestra acción quirúrgica humanitaria con los niños discapacitados de su zona.

La Fundación ha hecho el primer acuerdo de colaboración con el director del Hospital Provincial de Doba, Dr. Herve, alquilando un quirófano y contratando personal del centro para efectuar las intervenciones quirúrgicas. En su centro, debido a sus problemas de luz, la fundación ha asumido el combustible necesario para poder usar el grupo electrógeno en las horas de trabajo en quirófano.


Por otra parte, el Dr. García-Elias ha dado formación en medicina general al personal sanitario del hospital, con un certificado oficial de participación de FFF para cada uno de ellos.

El Centro de Discapacitados de Doba, y nuestra contraparte, la directora sor Mabel, ha hecho consulta de pacientes, niños buscados por todas las aldeas durante un año, en colaboración con los misioneros de la zona, y se ha encargado del postoperatorio y de la reeducación de los pacientes operados.


Este año se ha incorporado a su equipo como cooperante Jairo, su hermano, informático de Colombia. Hace un año que ha llegado al Chad. Él es el encargado de dar formación informática en la casa de acogida de Doba (15 adolescentes discapacitados), ya operados, que están al lado del centro de discapacitados de Doba, donde aprenden un oficio: costura, mecánica, cocina, electricidad y carpintería. Jairo les ha incorporado clases de informática, pero necesitan 3 ordenadores para poder hacer prácticas.
Estos 15 chicos y chicas fabrican muletas de madera para los niños del centro. Estos jóvenes con discapacidad, que ya han recibido la formación necesaria, serán los encargados de gestionar en el futuro el Centro de Discapacitados de Doba, dirigido por Sor Mabel.
Al mismo tiempo, Jairo ha creado un programa informático específico para el Centro de Discapacitados y para la misión quirúrgica.
HECHOS EXTRAORDINARIOS DE LA EXPEDICIÓN QUIRURGICA – 26 AL CHAD
Eli, un joven de 22 años
Eli llegó a la consulta con graves secuelas de quemaduras en ambas manos sufridas durante la infancia, lo que le provocaba una discapacidad funcional muy importante.
Debido a la complejidad del caso, el Dr. García-Elías aprovechó la intervención, de cinco horas de duración en cada mano y realizada en dos días consecutivos, para impartir una cirugía en directo dirigida a los jóvenes cirujanos del equipo, convirtiendo la operación en una valiosa oportunidad de formación.
Un mes después recibimos esta imagen: Eli comenzaba a comer por sí mismo por primera vez. Con sus manos aún en fase de recuperación, había recuperado una autonomía que hasta entonces nunca había podido disfrutar.
Después de vivir esta clase magistral en el quirófano y comprobar los excelentes resultados obtenidos, uno de los jóvenes cirujanos chadianos solicitó la posibilidad de participar como fellow de Cirugía de la Mano en el Centro Kaplan, creado por el Dr. García-Elias y reconocido como un referente mundial en la formación de especialistas en cirugía de la mano.
A raíz de esta petición, la Fundación se plantea crear la Beca Fernando Fonseca, destinada a financiar los viajes, el alojamiento y la manutención de cirujanos del Chad para que puedan realizar esta formación especializada en cirugía de la mano en Barcelona.
Awwa, una joven nómada de 13 años
Durante la misión llegó Awwa, una adolescente bereber de 13 años, madre de una niña de un año. Acudió acompañada por su madre y su abuela, pertenecientes a una familia nómada, en busca de ayuda.
Awwa se desplazaba arrastrándose por el suelo mientras llevaba a su hija consigo. La dureza de la situación fue tal que el equipo decidió no tomar imágenes de su caso, por respeto a su dignidad.
Su patología no podía resolverse mediante cirugía. Sin embargo, Sor Mabel asumió personalmente el seguimiento de Awwa junto con el equipo de fisioterapeutas del centro, que inició un programa de rehabilitación y la fabricación de dispositivos ortopédicos con el objetivo de ayudarla a ponerse de pie y mejorar su movilidad y su calidad de vida.